El profesor de Inglés sospecha del grupo, así que quizá haya llegado el momento de cerrar el negocio para siempre. Mientras lo deciden, Memo invita a sus amigos a su casa para probar la máquina de karaoke que le acaban de regalar sus padres. Quizá arreglen las cosas, quizá todo acabe peor. Pero Memo no sospecha que todo está a punto de cambiar para él para siempre.







