Ernesto Cartens descubre el romance entre su mujer y Conde. Al día siguiente, Pamela es “transferida” a Miami con una demanda de divorcio. La debacle es inminente para los Protectores, pero les queda una ficha fuerte aún, Curro, quien se va mañana y quiere despedirse de sus amigos y de Buenos Aires, pero no quiere hacerlo en un lugar público, sino en una casa como la de Conde.






