Emily Sullivan, de 16 años, aparece brutalmente asesinada en un coche. Los detectives Benson (Mariska Hargity) y Stabler (Chris Meloni) confirman la identidad de la víctima en su espléndida casa en Westchester, donde los padres les informan que debería haber dormido en casa de Andrea Kent (Arielle Kebbel) esa noche.
























