En una excursión al Gran Cañón, Lucas es atrapado tirando basura y es enviado a la corte por negarse a pagar la multa. Intenta echarle la culpa a Porky y luego a Bugs. Mientras está en el estrado de los testigos, Bugs se molesta con Lucas y los dos comienzan a discutir, lo que incita al juez a tirar a ambos de la cárcel por desacato a cargos judiciales. Una vez dentro, Bugs pasa a su nuevo entorno, lo que contrasta con Lucas, que está en un estado constante de miedo. Mientras trabajaba en la pandilla, Lucas instigó involuntariamente un motín que lo ayuda a él y a Bugs a escapar.

























