Nathan y Nora se apresuran a detener un avance tecnológico potencialmente peligroso. Luke boicotea el sueño cuando descubre que Horizen se está aprovechando de sus sueños, mientras Aleesha continúa ascendiendo en la jerarquía de Horizen. Ingrid se siente tentada por una nueva oferta tecnológica: bebés digitales.






