Ramón tiene una hija, Florinda, que quiere ser novia de un tipo que a él no le cae bien, entonces ella resuelve salir de casa desobedeciendo a su padre. El Chapulín es llamado para ayudar y comienza a contar la historia de «Julio y Rumieta». Julio y Rubén hacen una serenata, además de declararle un poema.























