Después de eliminar al demonio Sabranigudu, Lina y Gaudy prosiguen su viaje, despidiéndose de Zelgadiss. Tras escuchar que el príncipe heredero del trono de Saillune va a pasar por el área en que se encuentran, Lina convence a Gaudy de esperar a la comitiva para abordarles en una encrucijada. Lina espera enamorar al, como ella supone guapo y joven príncipe, pero lo que se encuentran cuando llegan no es lo que ella esperaba…

























