Catalina, Orlo y Marial continúan con su plan de dar un golpe de estado. Intentaran reclutar para su causa a un general militar que no se le ve muy feliz, Velementov, durante las celebraciones que tendrán lugar en palacio en honor al difunto padre de Pedro, Pedro el Grande. Pedro, al percatarse de la infelicidad de Catalina en la corte decide regalarle un amante estéril, Leo. Ella duda al principio, pero Leo se las arregla para encandilarla.









