Es un día como cualquier otro en Fairy Tail con la diferencia que en el tablero de peticiones había un trabajo que pedía exclusivamente a Laxus. Este junto a los Dioses del Trueno se dirigen a una ciudad llamado Volwatt, donde está llena de rayos, y su misión es hacer que desaparezcan. El trabajo fue enviado por el alcalde del pueblo, este le dice que los rayos aparecieron después de que Laxus estuvo en la ciudad, una semana antes de los Grandes Juegos Mágicos. Pero todo resulta ser una trampa del mismo alcalde.


















































