Cuando Dib consigue por fin que le permitan presentar sus descubrimientos sobre Zim a la Red del Ojo Hinchado, cree que podrá acabar de una vez por todas con los planes de Zim. Sin embargo, cuando descubre que necesita el permiso de su padre y como éste está ocupado trabajando en su programa de televisión, Dib debe aventurarse en el estudio donde se encuentra su padre para intentar conseguir la firma que necesita; aunque pronto descubre que hablar con su padre no va a ser tan fácil como debería.



































