Zim termina por fin uno de sus autoproclamados brillantes inventos, un dispositivo de transferencia espacio-temporal de objetos, en el que planea enviar un robot gigante al pasado para acabar con Dib de una vez por todas. Sin embargo, como el robot no es compatible con el campo temporal, lanza en su lugar al vórtice un cerdo de goma, que resulta ser compatible y hace que Dib estrelle su triciclo en el pasado. Zim decide enviar muchos más cerdos de goma al pasado de Dib, que acaban afectándole en el futuro; aunque cuando Zim se excede, descubre que la historia no es algo con lo que se deba jugar.



































